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>> Encuentro Nacional RdC CR 2010
escrito por Roy Soto   

Image Este año nos volvimos a reunir en comunidad sobre la mesa del alfarero. Como Red del Camino Costa Rica, nos sentimos totalmente agradecidos a Dios por habernos dado el honor de ser causantes materiales de este onceavo encuentro de la red tica. Más de 90 iglesias representadas por sus pastores y líderes aceptaron nuestra invitación. Fueron tres días de koinonía, reflexión, buena comida, profundas conversaciones de la vida plena, y mucho más. Se creó un ambiente idóneo para seguir desafiados por la esperanza de la muerte y resurrección de la cruz.

Este año nuestro lema fue: "Ecclesía: Un organismo que genera vida desde la transformación de doble vía". Jesús vino a crear un cuerpo y dentro de ese cuerpo a respetar la diferencia, a respetar a la otra persona como diferente; a dar la bienvenida a cada persona dentro del cuerpo y otorgarle un espacio. Eso es lo que Pablo dice cuando habla de la Iglesia, la ecclesía es un Cuerpo. Y él dice que los miembros más débiles del cuerpo, los mas bochornosos, son necesarios para el cuerpo –y aún más- deben ser honrados. El gran misterio de Jesús es que él ha venido a cambiar completamente la visión del mundo.

La visión que reina del mundo es desde una perspectiva jerárquica. En la cima están el éxito, el poder, el privilegio, el prestigio. Esas son las cosas que todos nos esforzamos por alcanzar. Jesús vino a cambiar todo eso. Él vino a crear un cuerpo donde no hay más rivalidad, pero donde hay perdón. Y donde cada miembro del Cuerpo puede encontrar su lugar, donde trabajamos juntos. Cuando el Cuerpo está sano, genera vida, bendice al mundo. Por sus acciones que añaden al bien común, atrae a los que están lejos de Dios. Actuando como un imán, atrae a la gente por su demostración de amor y justicia; revela al mundo que existe una comunidad alternativa que es una señal del Reinado de Dios en la tierra. El Cuerpo de Cristo en sus momentos de buena salud llega ser un espacio y una iglesia en donde y con quien los jóvenes quieren estar para comprometer sus vidas con la misión de Dios. Las visitas que acuden a la Iglesia quieren quedarse e integrarse en la comunidad de fe. Por el contrario, cuando el Cuerpo comienza a imponer restricciones y requisitos para que alguien sea parte de éste y pueda participar en la vida de la comunidad, se espanta al visitante porque se sienten rechazados y así se corre el riesgo de ser un guetto en el que, paradójicamente, nadie califica para entrar. Cuando se rechaza a los débiles y a los que hacen la vida “difícil” -los viejos y enfermos-, se demuestra que se está muy enfermo como iglesia. Cuando el Cuerpo degenera en este tipo de organización, deja de ser comunidad y se convierte en un lugar eficiente de trabajo.

Estas y otras conclusiones fueron parte de nuestras reacciones. Salimos todos y todas comprometidos a seguir buscando como ser transformados por la Palabra de Dios, por el Espíritu Santo, y por nuestro contacto encarnado con el dolor de la creación entera. Un año más de ¡¡Pura Vida!!

Roy Soto

 
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"Caminar a solas es posible, pero el buen andariego sabe que el gran viaje es el de la vida y requiere compañeros y compañeras".

Obispo Helder Cámara