|
Estimados hermanos y hermanas,
Como muchos de ustedes ya saben, hace unas semanas hice un viaje a Haití con los líderes de Esperanza y de una red de pastores para conocer más de cerca la situación y la coordinación de los esfuerzos de ayuda que estamos compartiendo.
Visita a Haití
Fue realmente un viaje desafiante. Las condiciones eran malas, mucho peores de lo que puedes ver en las noticias. La complejidad de la situación realmente me sobrepasó. Las condiciones y desafíos de los haitianos antes del terremoto ya eran malas, ahora se han multiplicado diez veces. Por otro lado, la resiliencia y las habilidades para superarse del pueblo son elogiables. Hay muchísima actividad en las calles. Los mercados callejeros se han restablecido acomodándose entre los restos de las edificaciones caídas y el tránsito vehicular que es intenso.
Pero volver a los ruidos cotidianos de la vida no significa que las cosas hayan vuelto a la “normalidad”. Si es que el gran desempleo y la vida de subsistencia en una ciudad superpoblada fue el común denominador antes, la pérdida de las mínimas condiciones habitacionales, la ausencia total de empleo, la falta de servicios y la pérdida de todo ha hecho que la vida sea realmente insufrible.
Como hemos compartido antes, Del Camino Conection existe para servir y ayudar a los movimientos de redes entre las iglesias en América Latina y el Caribe. Es a través de nuestra presencia en el campo y con una profunda conexión con la Red de iglesias y ministerios de República Dominicana que estamos canalizando el apoyo para nuestros hermanos y hermanas vecinas de Haití. Es también gracias a la Red de República Dominicana que tenemos las conexiones con Haití y a través de estos pastores e iglesias es que estamos trabajando con la distribución de los alimentos, elementos de higiene y suplementos diversos necesarios para las familias.
La escala de devastación en Puerto Príncipe es tremenda como para cruzarse de brazos. En cada cuadra existen muchas casas, departamentos y negocios destruidos. Las calles están obstruidas por los escombros y si no, están habitadas por familias que han construido carpas con sábanas, plásticos y todo lo que pudieron recuperar. El tránsito vehicular es imposible en la mayoría de las calles. Casi todas las edificaciones que pude ver están estructuralmente dañadas, lo cual las hace inhabitables. Aun aquellas estructuras que no tienen evidencia de daños están vacías, lo cual refleja que la confianza en la seguridad de las casas de la gente está realmente afectada. El shock de esta catástrofe los ha dejado aprehensivos y temerosos. Lo mismo sucede con la ayuda que las iglesias locales podrían ofrecer puesto que sus instalaciones también han sido afectadas y no son seguras.
Pero a pesar de todo este panorama tan duro hay seguidores de Jesús, gente que está sufriendo las mismas condiciones que las de sus vecinos y, sin embargo, están logrando expresar su identidad cristiana y servir a los demás en necesidad, tanto de sus iglesias como de sus comunidades.
Esfuerzos de ayuda: Fase Uno
Como hemos atestiguado en otras comunicaciones, la respuesta de los miembros de las redes a las necesidades va a ser realizada a través de las iglesias locales y en fases. En esta primera fase nos estamos concentrando en las necesidades más elementales para la supervivencia de las familias que se han refugiado en diversos lugares por la catástrofe. Como un canal de recursos, Del Camino Conection ha recibido y canalizado 33,556 dólares que han sido usados para la compra, la preparación y el envío de un kit de alimentos, galones de agua y otros elementos a cerca de 1,200 familias.
Los pastores haitianos nos han ayudado a preparar dos centros de recepción y distribución. En Delmas 41 y en Croix des Bouquets donde a través de sus contactos con 26 iglesias han trasladado los suministros para familias en extrema necesidad en 28 diferentes áreas de Puerto Príncipe (Delmas, Tabarre, Cite Soleil), muchos sectores de Croix de Bouquets y Leogane. A través de otros contactos con las iglesias haitianas procedente de la Red dominicana esperamos ampliar esta distribución de emergencia en las siguientes semanas.
Walter Dort de la conexión en Croix Des Bouquets compartió que el pastor encargado de esta red de distribución había compartido un kit de alimentos y otros enseres a una mujer y su pequeño hijo que no habían recibido alimento alguno de ningún otro organismo y que morían ya de hambre. Literalmente, le salvaron la vida. Irónicamente, ellos estaban ubicados en el camino al aeropuerto de Delmas, lugar en el que está ubicada la mayor concentración de ayuda. Nuestros esfuerzos son limitados y pequeños en escala, pero a través de los pastores y sus iglesias estamos proveyendo de alimento, agua y enseres básicos que podrán ayudar a muchos por una semana más. Acabamos de enviar un camión más con 600 kits de alimentos, 500 galones de agua y unos 60 equipos para dormir desde Santo Domingo-República Dominicana.
Cerca de 17,000 dólares más de donaciones que fueron hechas vía e-giving están siendo procesados y estarán disponibles para sumar un camión más en varios días más. Gracias por su generosidad y el apoyo en estos esfuerzos como Red.
Esperanza Intl. tiene también varios contenedores con kits de alimentos que han sido donados y que estarán aquí en una semana. Estas donaciones se sumarán a nuestros esfuerzos como red de forma tremenda. A través de la coalición de iglesias y entidades de ayuda no estamos solamente en y alrededor de Puerto Príncipe, sino también estamos supliendo a iglesias en Velladere que está recibiendo más y más refugiados cada día. Cerca de 100 kits de alimentos y enseres han sido distribuidos para ayudar a estas familias de PAP quienes arribaron a esta comunidad con nada. Familias e iglesias están recibiendo, hospedando y cuidandolos.
Por favor, continúen orando por los pastores haitianos quienes están sirviendo en la identificación de las familias y la distribución de los alimentos y enseres. El desafío es increíblemente complejo. La distribución de comida y agua es uno de los más difíciles aspectos de los esfuerzos de ayuda debido al caos y las dificultades que complican el proceso de distribución. Como resultado, muchas organizaciones quieren abandonar todo esfuerzo de ayuda, y dejar toda la responsabilidad a las entidades más grandes (Naciones Unidas, Cruz Roja, etc.); pero estos esfuerzos tienden a estar concentrados en los grandes centros de de refugiados concentrados, además, en las ciudades y no logran alcanzar a los olvidados, a los pobres de los lugares apartados que han sido también devastados con esta catástrofe.
Es así que estos pequeños esfuerzos (distribuciones desapercibidas a través de las iglesias locales) son el camino más efectivo para alcanzar y ayudar allá afuera. Son esfuerzos limitados, pero pensamos que están teniendo resultados muy buenos. Una vida, una pequeña familia, son preciosas para Dios.
Esfuerzos de ayuda: Fase dos
Cuando hayamos ya cubierto lo necesario y fundamental de enseres y alimento les haremos saber para ponerlos también al tanto del aquello en lo que pasaremos a focalizarnos. Todavía estamos trabajando en el sistema de purificación del agua cuya logística toma un buen tiempo para la ubicación del sistema. Por otro lado, estamos teniendo conexiones para posibles donaciones de paneles solares.
Pedidos de oración
Los asuntos vinculados a la salud continúan siendo los peores. En respuesta a esta necesidad Del Camino Conections y la Red del Camino República Dominicana están facilitando soporte logístico a un equipo de cerca de 20 médicos que han llegado del Rush Presbyterian Medical Center en Chicago. Estos doctores y cirujanos estarán trabajando visitando las áreas de mayor necesidad y con poca atención médica. Por favor, oren por la logística concerniente a las conexiones y al cuidado de este equipo que estará por 5 días. Es extremadamente desafiante la organización del servicio, especialmente en términos de la logística que precisa en ese entorno, organizar las cosas, etc. Una vez más, gracias por todo su apoyo. Continuaremos canalizando y coordinando este esfuerzo colectivo desde la República Dominicana para brindar ayuda y traer esperanza a nuestros hermanos y hermanas haitianos.
Tomás Yaccino
Conector Continental RdC
|